martes, 30 de abril de 2013

IMÁGENES CON RECUERDOS

Aprendiendo...


Mi padre en una fotografía escolar de 1935. Probablemente en el Hogar Recreativo y Cultural.


Aquellos amigos del barrio...

 
Mi madre, junto al portal de su casa en la calle Mantuano nº 16, con mi padre y un grupo de amigos y vecinos

miércoles, 17 de abril de 2013

OJOS

 


Esta mañana me he despertado con la noticia de la muerte de once subsaharianos tripulantes de una patera en el mar de Alborán. Tres de ellos, niños.
Me pregunto qué es lo último que habrán visto los ojos de estos niños, y qué habrán pensado. No hay pesadilla peor que el terror que habrá recorrido sus cuerpos.
Se nos debería caer la cara de vergüenza a todos para los que algo así solamente es una noticia.




miércoles, 10 de abril de 2013

EL LORO

El Loro

SEMANARIO INDEPENDIENTE

Defensor de los intereses de Guindalera, Prosperidad y Chamartín de la Rosa



Crónicas

No sé si esto que ahora escribo, con amor y cariño para saludaros, llegará a vosotros o no; si es así, tener en cuenta que el alma va con él y que es un recuerdo sincero y leal.

Es mi intención deciros algo de por aquí: como canta y ruge el mar, como gimen a compás con el gorgeo de los pájaros, los regatos de cristal en los paisajes montañosos.

A veces el mar está tranquilo, serio de tal suerte, que ganas dan de andar por él como en un paseo solitario, triste y poético, bañado por la luna, y decir a una novia -aunque esta sea imaginaria y cruel- cosas al igual que Arlequín a Colombina.

Vuelve una pareja de la pesca y el caminar, que sólo se distingue de su farol rojo en la proa, semeja una estrella que corre, un alma que marcha hacia el cielo, a este cielo de agua de aquí abajo, sin luna, sin luz y sin estrellas.

Las olas, suaves y tranquilas, al bañar los paredones del muelle o las rocas de las orillas, con tan gran amor y delicadeza lo hacen que semejan amantes soñadoras besando con deleite y poesía a aquellos príncipes de sus quimeras, dormido bajo la caricia o muertos de tanto y tanto gozar.

En el centro, en corro, casi reunidos los farolillos de los balandros, con sus palos delgados y altos, sus cascos blancos y su silueta gentil y airosa hacen pensar en un aquelarre; no de brujas ni diablos, sino de princesas rubias y destrenzadas de Rubén.

Todo lo alumbra la luna en la noche magnífica y soñadora, y el manto que la cubre, estrellado de plata, difumina a una muerte de gala, manto negro y nevado, que nos llevará al eterno para siempre en un sueño último y único de tranquilidad y de placer.

                                                                          DANIEL SAN JOSÉ

Santander, 1922


 





jueves, 4 de abril de 2013

PETICIONES DEL OYENTE: fotografías del viaje a China I




Navegando por el río Li

Algo frecuente en cualquier gran ciudad de China

                                                 
                                                   Templo lamaista
                     

Buda feliz


 
                                                    Ayer y hoy



Lotos en Hagszou


 
                     Nuestras niñas felices!



Todos felices!






MARGARITA VIVANCO

Pero Margarita… cuando vas a cambiar!

Cuando  hace mucho, mucho tiempo, llegué al Departamento Musical, como se llamaba en la prehistoria la actual Subdirección de Música y Danza, conocí a una serie de personas de las que en la actualidad solamente permanece Margarita Vivanco. ¿Cómo no recordar ese tiempo que a mí, supongo que por la juventud que hace que todo se vea bonito, me pareció tan divertido? Tiempo después llegaron otros, claro, y aquí seguimos…

Salí y entré del Departamento Musical, y el destino ha hecho que los diez últimos años de Margarita en el Ministerio los pasemos juntos y que probablemente me hagan heredero de alguno de sus trabajos, de aquellos trabajos que ya hacía cuando la conocí, subvenciones de sus compañías y bailarines preferidos y, sobre todo las famosas audiciones para la Joven Orquesta Gustav Mahler y la EUYO….¡Horror! Pero Margarita… ¿como me haces esto?

No va a ser fácil adaptarnos a que no esté con nosotros, no sólo porque echaremos de menos su experiencia en el trabajo, no en vano se ha convertido en  “la memoria histórica del departamento”, sino porque es una persona absolutamente surrealista, con un sentido del humor poco frecuente. También vamos a echar mucho de menos sus aventuras viajeras, sus comentarios cinéfilos sobre las últimas películas indias, chinas y francesas estrenadas en sus queridos cines Verdi, y los recuerdos de su infancia rodeada de importantes intelectuales, pintores y escritores, que en sus labios suenan cotidianos, como si hablara del quiosquero de la esquina.

Pero no pasa nada. Para nosotros desde ahora, dejas de ser Margarita, Marga, la Vivanco… para convertirte en May, como te conocen tus íntimos amigos. Lo que siento es que ya no voy a poder decirte cada día: Pero Margarita….¿cuando vas a cambiar?

Un beso grande de todos nosotros.

                                                           Carlos San José

                          27 de noviembre de 2012