miércoles, 13 de marzo de 2013

Para empezar...

Bueno, Carlos, ya tienes un blog, tu blog.
Ya puedes empezar a gritar, a pensar en voz alta, a anotar todo eso que bulle en tu cabeza desde hace tiempo y que acabarás por olvidar, a escribir lo que no quieres decir, a decir lo que no quieres pasar...

Estaré un tiempo contigo, a tu lado, ayudándote con las piedras informáticas que vayan apareciendo, y cuando ya camines solo, volveré a ese privilegiado lugar de estar enfrente, como lectora habitual y ávida de lo que nos quieras contar cada día.
Pero también a tu lado.