jueves, 23 de abril de 2026

MARAVILLAS DEL MUNDO

Se cree que el veintitrés de abril de 1616 coincidieron las muertes de Miguel de Cervantes y de William Shakespeare, nada más y nada menos, y por esta la razón se celebra desde hace años el Día del Libro. Además es San Jorge, Sant Jordi en Catalunya, día de la rosa y el libro, muy celebrado en esa tierra.

Agradezco a la vida haber tenido la suerte de crecer entre libros. No fui un buen estudiante pero sin embargo desde muy pequeño curioseaba todos los libros que me encontraba por casa, sin distinción por edad ni temática, así que además de lo que discretamente he leído a lo largo de mi vida  -marca que siempre se puede mejorar - tengo interiorizados autores, títulos e imágenes que de no haber tenido al alcance de mi mano a lo mejor ni siquiera conocería.

En estos días de reencontrarme conmigo mismo y con la casa donde nací, recuerdo, recupero y guardo como oro en paño joyas que me han hecho como soy. No puedo explicar la emoción que siento al toparme con libros que hacía años que no veía y que ni siquiera recordaba.

Uno de ellos entre los muchos de los que podría hablar pero que simboliza muy bien esos ratos muertos de un niño pasando páginas y viendo fotografías de países lejanos, lugares increíbles y  monumentos desconocidos actuales y de la antigüedad, es Las maravillas del mundo. Con él, seguramente en una tarde calurosa de verano sin móvil ni internet,  supe por primera vez que existía una estatua gigante de una mujer con una antorcha en una mano y una corona de pinchos en la cabeza a las que la gente accedía en ascensor y se asomaba por unas ventanas; un gran Buda japonés de setecientos años; el legendario y fantástico Coloso de Rodas con las piernas separadas para que los barcos pasasen entre ellas; una Torre Eiffel tan resplandeciente en una de las fotografías que a mí me parecía de oro; las cataratas Victoria y, por encima de todas esas fantasías, una imagen a dos páginas del Monte Rushmore, una montaña en Dakota del Sur con las gigantescas caras de cuatro de los presidentes de Estados Unidos esculpidas en ella que a mí me impresionaba tanto que me hacía volver a verla una y otra vez. Luego me enteré que muchos años después la comunidad india comenzó la talla del monumento al legendario jefe indio Caballo Loco muy cerca del Monte Rushmore para reivindicar la tan maltratada cultura indígena norteamericana y que aún hoy no se ha concluido.

Lugares que ni remotamente soñaba con que se podían conocer.

Es importante celebrar el Día del Libro pero sobre todo es importante que todos los niños y niñas sepan que hay muchas maneras de viajar y tengan acceso a  la cultura, la información, al arte, el conocimiento y  la belleza. Nos hacen mejores.





miércoles, 8 de abril de 2026

SOÑAR

Me he hecho mayor. No solo porque hace poco tiempo haya cumplido sesenta años, que se dice pronto. Además, y sobre todo, he perdido ese lugar privilegiado que significaba ser el niño de la familia. De golpe y porrazo ya no queda nadie que me llame así y cuesta acostumbrarse. Uno se iba escapando como podía del uniforme de adulto a pesar de ser marido y padre de tres mujeres de peso, en el más amplio sentido de la palabra. Y de tener una edad, claro.

Pero ya no hay escapatoria, así que intento cada día prepararme para la vida que queda. Seguro me deparará experiencias maravillosas pero, inevitablemente, la viviré como alguien nuevo, diferente.

Quizás ya lo traía de fábrica pero a pesar de ser el pequeño de la familia desde siempre me tocó el papel de sensato, maduro, de "niño bueno". ¡Un plasta, vamos! Algo que he arrastrado hasta ahora. Y contra ese niño continúo peleándome e intentando decirle adiós todos los días por supervivencia, por salud mental y hasta por consejo facultativo. Debo dejarle atrás y crecer, esa palabra que tanto aterraba a Peter Pan...y a mí.

La vida nos va llevando y ya no hay alternativa, tengo que dar la bienvenida al Carlos adulto y decir adiós a Carlitos, el crío que ya creció y aunque anda desorientado debe descubrir que de la misma forma que fue un niño mayor a lo mejor ahora puede ser un adulto joven. Solo hay que soñar.


"No dejes nunca de soñar. Solo quien sueña aprende a volar"

James Mattheuw Barrie






martes, 20 de enero de 2026

LA CHICA DE IPANEMA

Todos los que nos conocéis sabéis lo que ha significado mi madre. Junto a mi padre han formado una pareja poco común durante muchísimos años y hemos tenido mucha suerte de tenerlos. Nunca fueron unos padres al uso ni han sido unos abuelos al uso.

Ha sido una persona bondadosa y discreta que ha pasado por la vida de una manera elegante. Una vida nada fácil llena de complicaciones, empezando por la experiencia de conocer una guerra entre hermanos y en el caso de su familia no es solo una frase hecha. Una guerra en la que se quedó sin padre con cuatro años. Después un internado, trabajar desde muy jovencita para ayudar a su familia, tener que enfrentarse con veintitantos años a la discapacidad y enfermedades de una hija en una época nada fácil para ello, vencer a un cáncer, perder dos hijas... y para colmo, un maldito infarto cerebral que ha conseguido ganar la partida y se la ha llevado.

Afortunadamente, en el otro lado de la balanza, ha conocido el amor, ha querido y ha sido muy querida. Ha tenido muchos momentos de felicidad y ha llegado al final valorando lo bueno de la vida.

Solo puedo estar agradecido por haber podido tenerla como madre. He aprendido solo con mirarla que hay que enfrentar las cosas con valentía, sin alardes y ser lo mejor posible. 

Adiós mamá, la chica más guapa de la playa. Reparte besos a todos por allí arriba. Te queremos mucho.


                     20 de enero de 2026